El autoconocimiento como compromiso de vida

El autoconocimiento como compromiso de vida
Por Nicole Berríos

Todos queremos ser felices, vivir una vida con sentido y satisfacción interior, sin embargo muchos cometemos el error de pensar que eso depende de condiciones externas o incluso de logros profesionales o económicos que alcancemos.

Lo cierto es que la felicidad es siempre una búsqueda interior. Cuando la buscamos afuera, esta se limita a la permanencia de aquello que nos genera esta felicidad (casa, trabajo, pareja, familia, dinero), y en el momento en que carecemos de ello, esa felicidad se ve inmediatamente amenazada. Una felicidad duradera y profunda solo se encuentra cuando nos reconocemos a nosotros mismos.

La autoconciencia o autoconocimiento es la capacidad de verse a sí mismo con claridad y objetividad a través de la reflexión y la introspección (Según la RAE, que define autoconciencia como “conciencia del sí mismo” y a su vez, conciencia como “Conocimiento claro y reflexivo de la realidad”). Los autores Duval y Wicklund, quienes plantean la primera teoría sobre la autoconciencia objetiva, lo definen  como un estado en que el sujeto se toma a sí mismo como objeto de atención.

Por lo tanto, el autoconocimiento no es un proceso sencillo que finalice con una meta superflua, ya que involucra la capacidad de mantener la atención consciente en nuestro sentir, pensar y actuar de manera sostenida.

Cuando comenzamos a ahondar en nuestro interior reconociendo patrones, creencias, juicios y valores, desentrañando capa por capa, seguramente nos encontraremos con la verdad de que todo aquello que nos define como seres individuales es, no solo vasto e incalculable, sino también mutable y  impermanente, repleto de discrepancias e incongruencias (entre lo que creemos, lo que queremos, lo que nos gustaría ser, etc). Es desde allí que podemos comenzar un proceso de observación, deconstrucción y re-construcción constante, en búsqueda de la coherencia interior. 

La autoconciencia puede definirse como un proceso evolutivo (existen niveles, es un espectro), y aun así puede no ser lineal. A lo largo de la vida nos encontraremos con experiencias que revelan aspectos insospechados de nuestra psique, e incluso podemos pasar por etapas sumamente transformadoras que nos conducen a redefinir todo aquello que pensamos de nosotros mismos. 

Por lo tanto, es importante desarrollarnos como atentos observadores de nuestra mente y nuestras emociones, como testigos de nuestra experiencia interna-externa, no solo como una etapa o una meta temporal, sino como un compromiso de vida. 

“El sufrimiento y la felicidad que experimentamos es un reflejo del nivel de distorsión o claridad con que nos vemos a nosotros mismos y al mundo. Conocer y experimentar correctamente la naturaleza del sí-mismo es experimentar el nirvana. Conocer la naturaleza del sí-mismo de una manera distorsionada es experimentar el samsara. ¡Es, por lo tanto, imperativo que nos ocupemos de determinar la naturaleza del sí-mismo!”

«La Mente Despierta» – Dalai Lama